Estamos atribulados en todo,
pero no angustiados;perplejos,
pero no desesperados;perseguidos,
pero no desamparados;abatidos,
pero no destruidos.
Por tanto ,no desmayamos;mas bien,
aunque se va desgustando nuestro
hombre exterior,
el interior,sin embargo,se va renovando de dia en dia.
Porque nuestra momentanea y leve
tribulacion produce para nosotros un eterno peso de gloria mas que
incomparable;no fijando nosotros la
visita en las cosas que se ven,
si no en las que no se ven;
porque las que se ven son temporales ,mientras que las que no se ven son eterns.
Carlos Sobrado